Sencillo, rico, y lleno de sabor. A tomar calentito en casa, a llevar como tupper para la oficina, o como ideas saludables para picnic.
Dificultad: fácil
Tiempo de elaboración: 40 min
Receta sin termomix. Receta sin horno.

Ingredientes para 4 personas:
- 325 gr de pasta de espelta
- 1 cebolla roja grande
- 2 dientes de ajo
- 1 zanahoria violeta
- 1 zanahoria amarilla
- 2 zanahorias naranjas
- 1 tomate grande (si posible, de la variedad costoluto genovese)
- 2 cucharadas soperas de aceite de oliva
- Sal al gusto
Para la salsa verde de basilico, nueces y parmesano (ver receta entera aquí):
- 15gr de hojas frescas de basílico (tienen que ser frescas. Yo compro la planta en sí y tomo las hojas directamente de la planta)
- 50gr de nueces
- 40gr de parmesano rallado bien fino
- 1 diente de ajo
- 9 cucharadas soperas de aceite de oliva extra virgen
- 1/2 cucharadita (tamaño cucharadita de té) de sal
Necesitarás:
- Una sartén mediana para la cebolla y el ajo
- Una cazuela pequeña para hervir las zanahorias
- Una cazuela mediana para la pasta
- Un colador
- Una picadora de hielo para hacer la salsa pesto
La receta 🙂
1.- Empezamos cortando todas las verduras: Pela las zanahorias y córtalas en trozitos lo más pequeños posibles. Lava el tomate y córtalo en trozitos lo más pequeños posibles también. Lo mismo con la cebolla y el ajo: córtalos en trozos muy pequeños.
2.- En una cazuela mediana, pon agua hervir. Cuando hierva, añade la pasta de espelta y deja cocinar según el tiempo que te aconseja el fabricante.
En una cazuela pequeña, pon agua hervir. Cuando hierva, añade las zanahorias cortadas y deja cocinar un poco hasta que veas que están tiernas y aún algo crujientes (no queremos que nos queden blandas, simplemente “ablandarlas” un poco de su estado crudo inicial pero dejarlas algo crujientes). Con unos 3-4 minutos en agua hierviendo debería ser suficiente. Cuanto menos cocinadas estén, más propiedades de la zanahoria guardas para tu cuerpo 🙂
En una sartén mediana, pon dos cucharadas de aceite de oliva a calentar. Cuando esté caliente, baja a fuego bajo, y pon la cebolla y el ajo picados. Ves removiendo de vez en cuando y deja hacer a fuego bajo durante unos 8 minutos, hasta que la cebolla y el ajo se hayan enternecido y queden bien suaves. Es importante que vayas removiendo de vez en cuando para que no se te quemen.
3.- Cuando la pasta esté lista, escúrrela. Idem con las zanahorias.
En la misma cazuela que has utilizado para la pasta, vuelve a añadir la pasta escurrida, añade las zanahorias cocinadas, los tomates cortados y la cebolla y el ajo picados y cocinados. Mezcla todo con una cuchara de madera y añade sal al gusto (no demasiada si luego le vas a añadir la salsa fresca casera de basílico, nueces y parmesano).
Listo.
4.- Ahora vamos a por la salsa. Publiqué su receta la semana pasada, la puedes leer aquí. Te animo a probar de hacerla. Si tienes los ingredientes, es muy fácil de hacer y no tiene nada que ver con las salsas industriales.
5.- Sirve la pasta de espelta con verduras en platos, y añade la salsa al final. Mezcla todo bien y… listo para consumir 🙂



¡Buen provecho creadores! 😀



